En mi opinión especialmente en esta época en la que la mentalidad de los compradores esta tan desarrollada, la venta es más un maridaje entre características del inmueble y necesidades del comprador.
En la venta de inmuebles habitacionales, donde intervienen más las mujeres en su carácter de esposas, sin duda tienen un peso importante aspectos relacionados con acabados, detalles del proyecto que generalmente califican como “muy monos” y otros enfoques subjetivos.
En la venta de inmuebles para oficina, los compradores se concretan a llenar un check list y si cada renglón tiene palomita compran, independientemente de que el inmueble les guste o no.
Los hombres comprando casa habitación se fijan más en la calidad de la construcción, en los espacios, en el potencial de precio en caso de tener que vender en el futuro cercano y en las posibilidades que tiene un inmueble para ser adaptado al uso requerido (ampliar recamaras, poner baños, dividir espacios, ampliar garaje, etc.)
Adjetivos como: extraordinaria, bellísima, disfrutable, magnifica y otros no ayudan en mi opinión a vender inmuebles.
Los hombres comprando casa habitación se fijan más en la calidad de la construcción, en los espacios, en el potencial de precio en caso de tener que vender en el futuro cercano y en las posibilidades que tiene un inmueble para ser adaptado al uso requerido (ampliar recamaras, poner baños, dividir espacios, ampliar garaje, etc.)
Adjetivos como: extraordinaria, bellísima, disfrutable, magnifica y otros no ayudan en mi opinión a vender inmuebles.